¿Somos todos iguales?
El pasado 15 de noviembre, un joven de 18 años tuvo la desgracia de topar con tres violentos porteros de discoteca, especímenes desgraciadamente abundantes en la noche madrileña. Le dieron una brutal paliza y lo mataron.
A las pocas horas, empezamos a ver las reacciones. Políticos de las más altas instancias de la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento se rasgaban las vestiduras, prometiendo sacar lo antes posible un reglamento que regule la “profesión” que lleva bloqueado…¡10 años! para evitar sucesos como éstos en el futuro. Además, el suceso empezó a acumular horas y horas en informativos, radios, tertulias…hasta algún programa del corazón.
Por supuesto, es un suceso trágico. No quisiera que éstas líneas se malinterpretaran como un menosprecio hacia la víctima o sus familiares, que están pasando por unos momentos durísimos. La muerte de cualquier persona a manos de otra lo es, pero más especialmente una persona con toda la vida por delante.
Sin embargo, no es la primera vez que pasa algo así en la Comunidad de Madrid. Recordaba vagamente algunos sucesos similares, y sin embargo no recordaba tanta repercusión mediática en ninguno de ellos. Supuse que el hecho de que un chico tan joven acabara muerto puede inducir a tanta alarma social, pero me puse a investigar de cualquier manera.
En nochevieja de 2004 un joven empresario llamado Arne Jessen fue brutalmente golpeado por un portero de Pachá ¿Su delito?Haber vuelto una vez finalizada la fiesta a por una chaqueta que olvidó. El empleado de la discoteca le dio un puñetazo que le llevó a rodar por las escaleras, provocándole graves lesiones.
En 2002 Ndombele, un joven de 16 años, murió apuñalado por un portero de un bar en Alcorcón. Según la sentencia judicial, asestó las puñaladas a Ndombele “sin mediar palabra, de forma sorpresiva e inesperada ante lo que la víctima no tuvo la oportunidad de defenderse“.
Parece un caso bastante parecido, ¿verdad?Un crío de 16 años es asesinado salvajemente por el portero de una discoteca que además, ya ja sido juzgado y condenado. ¿Cuantos de vosotros recordáis éste suceso?Yo desde luego no. Normal por otra parte, porque no generó tanta atención mediática. Esperanza Aguirre sí visitó a los padres del joven tras un primer juicio que fue posteriormente anulado por falsos testimonios, pero no se impulsó el Reglamento regional que ahora parece ser, sí va a salir.
¿Sabéis la principal diferencia entre ambos casos?Ndombele era congoleño y vivía en la zona sur, mientras que el joven agredido éste fin de semana era español y de Aravaca. Pariente lejano de un conocido escritor y periodista.
Si el caso de Ndombele, Arne Jessen o cualquiera de los demás hubiera generado tanto interés y se hubieran tomado medidas antes, posiblemente se hubieran podido salvar vidas, entre ellas la de la última víctima. La muerte de Álvaro Ussia no ha sido la primera, pero esperemos que sea la última. Más vale tarde que nunca, aunque una vez más los periodistas y políticos de éste país han quedado retratados.


[...] ¿Somos todos iguales?reial.wordpress.com/2008/11/19/%C2%BFsomos-todos-iguales/ por primolarry hace pocos segundos [...]
¿Somos todos iguales? dijo esto en Noviembre 19, 2008 a 2:47 pm |
Pues nó, no somos todos iguales ¿es que alguien tiene dudas acerca del tema?
Yo iba en el coche esta mañana haciéndome esta misma reflexión. Un chico guapo, joven y de familia bien despierta en todos el sentimiento de “nuestros hijos están en peligro”, pero un ecuatoriano o un congoleño no. Así de triste y así de cierto…