El intermediario
Joel Blackman es considerado el segundo hombre más poderoso de la tierra. Su bufete de abogados orquesta poderosos lobbys al servicio de empresas y gobiernos de todo el mundo que presionan al gobierno de turno. Tiene jet privado, yate y una colección de ex mujeres.
Sin embargo, la codicia le lleva a la cárcel cuando intenta vender el programa de unos informáticos pakistaníes que controlan una red de satélites de última generación y dueño desconocido. Los asesinatos se suceden y Blackman se declara culpable de tenencia ilícita de documentos militares para salvar la vida entre los muros de la cárcel.
Seis años después, es puesto en libertad tras presiones de la CIA, que busca que los diversos servicios secretos que le quieren muerto les hagan el trabajo sucio.

Lo cierto es que esperaba más de ésta novela de John Grisham, autor de bestsellers como el informe pelícano (que por cierto no me he leído). Es una novela entretenida y fácil de leer, pero tampoco aporta nada especial. En mi opinión queda bastante lejos de los John Le Carré, Frederick Forsyth y demás. Habrá que darle otra oportunidad con el informe pelícano.




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